"La carretilla" es un juego tradicional que desarrolla habilidades físicas, coordinación motriz, fuerza muscular, trabajo en equipo y a la misma vez resulta muy divertido.

Jugar  a halar la cuerda es un juego que estimula el desarrollo del tono muscular de todo el cuerpo, desarrolla la orientación y el balance, además enseña a los niños el beneficio de trabajar en equipo.

La carrera en sacos es uno de los juegos tradicionales más practicados por los niños. Este juego activa las áreas motrices del cerebro y favorece la activación de los procesos psicolgicos que intervienen en el aprendizaje.