Ejercicios articulatorios.

Ejercicios tan sencillos y divertidos como imitar movimientos con nuestra lengua activan el desarrollo del tono muscular de ese órgano para que pueda ubicar la posición necesaria en la articulación  correcta de los sonidos. Abrir la boca y sacar la lengua hacia delante, hacia los lados, hacia arriba y hacia abajo, sosteniéndola en esa posición por pocos segundos en un ejercicio efectivo para el desarrollo del habla y el lenguaje.

Ejercicios articulatorios.

Soplar para producir burbujas es un excelente ejercicio para favorecer el desarrollo de una apropiada respiración, y para fortalecer el desarrollo de algunos órganos que intervienen en el habla: labios, paladar, cachetes, lengua, laringe, etc.

Ejercicios articulatorios.

Estimular con masajes suaves, pero firmes las áreas de la cara (cachetes, labios, barbilla) activa y favorece al actividad nerviosa que irradia estas zonas tan importantes para el desarrollo del habla y el lenguaje.